Mostrando entradas con la etiqueta Gym. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gym. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de enero de 2014

Sobrevive al invierno con distintos tipos de entrenamiento en cinta

Cuando llega el invierno y el hielo a los caminos, incluso los corredores más valientes se inclinan por hacer alguna que otra sesión en la cinta de correr. Entrenando sobre el tapiz rodante puedes correr con mayor seguridad sin comprometer tu entrenamiento y cumpliendo con el propósito de tu carrera (con algunos retoques).

En la cinta,  la forma de correr cambia, estar encerrado limita la propiocepción y el sentido de tu cuerpo en el espacio. Pero no todo va a ser negativo, podrás intervenir para corregir errores eventuales como técnica deficiente,mala postura, poca coordinación, equilibrio de apoyo, propioceptividad del pie, empuje, equilibrio, etc.

Partiendo de estas premisas, la cinta de correr también puede contribuir al desarrollo de las cualidades físicas (resistencia, velocidad, coordinación, etc.), por todas estas razones te animamos a que pruebes la cinta trasladando tus entrenamientos al interior:

Ritmos

Este entrenamiento podría estar concebido para la cinta. Solo tendrás que marcar tu objetivo de ritmo y la máquina te mantendrá a esa velocidad, además, siempre podrás hacer cambios graduales acelerando el ritmo cada 5”,10”, 1′, etc.

Estos cambios son más complicados de hacer en el exterior. De todos modos, es recomendable  para compensar la resistencia al aire.

Intervalos

Cuando estás sobre la cinta, tu mente no puede visualizar la meta, por lo que es difícil concentrarse cuando el ritmo aprieta, siendo eso lo que necesitas para empezar a tirar de ti mismo. La mayoría de cintas muestran un progreso en pistas digitales de 400 metros, usa esta premisa para prever el final de cada repetición.

Después de calentar, corre 400 metros a ritmo de tu mejor 10K, durante los últimos 200 metros aumenta tu velocidad en 10”, trota durante 1′ para recuperar y repite el intervalo entre 3 y 8 veces, dependiendo de tu condición física y de la distancia que quieras hacer en cada intervalo.

Si, por otro lado, deseas hacer intervalos cortos, es muy difícil (y también peligroso) intentar cambiar la velocidad en cortos periodos de tiempo, por eso te aconsejamos que evites repeticiones de menos de 30” ya que una buena parte de ese tiempo la cinta se la toma para frenar y acelerar el ritmo. Para trabajar intervalos cortos, reduce la inclinación a 0 y añade, al final de cada repetición, la cantidad de tiempo que ha tardado la cinta de correr en ponerse a la velocidad requerida.

Cuestas

La mayoría de cintas de correr económicas no vienen con ajuste de descenso, lo que te impediría imitar el estrés de correr en bajada. Al igual que la carrera cuesta abajo, tanto las extensiones de rodillas como las sentadillascausan daño en los tejidos, lo que provoca que tus cuádriceps se fortalezcan en mayor medida.

Para realizar este trabajo en cinta, calienta durante 3-4 kilómetros, posteriormente, ve levantando la pendiente de la máquina entreun 4% y un 6% durante dos minutos. Repite la secuencia de 2′ entre 4 y 6 veces, aumentando tu velocidad unos 5” – 10” cada vez. Inmediatamente después de terminar con la cinta, realiza 4 ó 5 series de sentadillas para rematar la sesión.

jueves, 8 de agosto de 2013

La fuerza en el corredor.

Imagen
Todo corredor debería prestar especial atención a sus niveles de fuerza en los principales grupos musculares de su cuerpo y en especial piernas y abdomen.

El gozar de una buena condición física no sólo está relacionada con la resistencia cardiovascular, es decir, con la cantidad de kilómetros que podría recorrer corriendo, nadando, etc, si no también, con el nivel de fuerza que soy capaz de realizar para desplazar o superar determinadas cargas de trabajo.


El nivel de fuerza juega un papel muy relevante, tanto en el rendimiento, como en la salud del deportista y en la prevención de lesiones. 

Para que nuestra condición física sea global y óptima, deben estar equilibradas sus tres principales variables:
1- Resistencia cardiovascular.
2- Fuerza muscular.
3- Flexilidad.
Si alguna de estas tres variables no está lo suficientemente trabajada, se nos pueden presentar problemas tanto en un corto plazo como a largo plazo   en nuestro entrenamiento y nuestra salud.


A un mayor nivel de fuerza, mayor protección de mis articulaciones y mayor resistencia a la fatiga de mis músculos. Tanto los tendones (finalización del músculo al insertarse en el hueso) como las fascias (tejido que envuelve al músculo) juegan un papel muy importante en la salud de la articulación. Los ejercicios de fuerza sirven tanto para aumentar mi masa muscular (en función de la intensidad y volumen del ejercicio), como para fortalecer todas esas estructuras vinculadas al aparato locomotor (fascias, tendones, aponeurosis, fibras musculares, etc). El hecho de entrenar la fuerza unas 2-3 veces a la semana, nos aporta un mayor nivel de rendimiento en nuestro deporte, hace que el entrenamiento sea más óptimo y facilita la consecución de nuestros objetivos en el running.


Poniendo un ejemplo, un entrenamiento moderado en tiempo y distancia y que contemple ejercicios de fuerza bien antes o después de correr (depende del objetivo fisiológico que queramos conseguir) es mucho más completo que aquella planificación larga en tiempo y kilómetros y que obvia un trabajo de fuerza muscular.


Es común que algunos corredores no hagan un correcto trabajo de fuerza, sobre todo porque creen que lo importante es hacer y hacer kilómetros y por ello, desde Coentrena, os vamos a explicar unos sencillos ejercicios de fuerza para piernas y que podéis incorporar sin problema en vuestra rutina de entrenamiento:
1. Extensiones de cuadríceps a una pierna sobre banco (Frontales).
Músculos implicados: Cuádriceps y glúteo.
Nota: Al llevar la pierna en movimiento lo más atrás posible, logramos una mayor implicación del glúteo. Evitar que la rodilla sobrepase la vertical de la punta del pie al elevarnos.

2. Extensiones de cuadríceps a una pierna sobre banco (Laterales).
Músculos implicados: Cuádriceps, glúteo, tensor de la fascia.
Nota: Debes bajar con mucho control e intentar llevar la pierna que baja lo más atrás posible buscando el apoyo. De esta forma lograrás que la rodilla no se cargue demasiado. Realiza el gesto lento para lograr estabilidad.
Vista frontal:
Vista lateral:

3. Salto vertical sobre banco.
Músculos implicados: Cuádriceps, glúteo y gemelo.
Nota: Al realizar el salto intenta dejar el tronco un poco atrás para bajar al suelo con rapidez.

4. Elevación de cadera a una pierna. 
Músculos implicados: Isquiotibiales, glúteo y gemelo.
Nota: Realiza el movimiento lento y controlado. También puedes modificar la intensidad del ejercicio extendiendo más la rodilla (como al final del vídeo).

5. Plancha para abdomen y piernas (core).
Músculos implicados: Estabilizadores del abdomen, cuádriceps y glúteos.
Nota: A pesar de ser un ejercicio isométrico debes respirar en todo momento. Los movimientos de las piernas deben ser muy lentos y controlados y no muy hacia arriba para no sobrecargar tu zona lumbar. En este gesto intenta "esconder lo máximo tus costillas" para implicar a la musculatura del abdomen.

6. Sentadilla búlgara. Músculos implicados: Cuádriceps, glúteo y estabilizadores del tronco.
Nota: Es un ejercicio exigente, en el que debes controlar que tu tobillo, rodilla y cadera vayan alineados. También coloca la pierna lo más adelantada posible para que al flexionar la rodilla, ésta caiga dentro del pie.

Consejos finales:En todo ejercicio, debes expulsar el aire de tus pulmones al vencer la resistencia, de esta forma evitas la maniobra de Valsalva y que tu presión arterial se eleve.
Realiza un calentamiento de 5 minutos de carrera continua muy suave antes de realizar cualquier ejercicio de los indicados.
Respecto al número de repeticiones de cada ejercicio depende del nivel de cada persona. Lo ideal es comenzar con 1-2 series de 10 repeticiones y según vayas notando progresos en la ejecución (equilibrio, control, técnica, etc) podemos ir aumentando el número de series hasta 4 y las repeticiones hasta 15-20.

También, realiza el movimiento siempre lento y controlado, evitando hacer gestos explosivos o donde te ayudes de la inercia.
Y para terminar, no te olvides de estirar tus cuádriceps, isquitibiales, gemelos y glúteos, de esta forma además de conseguir una musculatura más fuerte, harás que sea también más flexible y que por ello tu economía de carrera (técnica de carrera) se vea beneficiada.

Mucho ánimo y a mejorar el nivel de fuerza en tus piernas. 
Tu salud y tu rendimiento en el deporte se incrementará.
 
FUENTE, coentrena.com

jueves, 1 de agosto de 2013

Cantidad de repeticiones e Hipertrofia muscular



La relación de muchos factores de entrenamiento influyen en el desarrollo de la masa muscular.
Entre ellos está el rango de cantidad de repeticiones que se realizan durante una serie. Desgraciadamente este es uno de los aspectos más mal entendidos con respecto al entrenamiento.
Muchas personas tienen la creencia de que el uso de un alto número de repeticiones (más de quince por serie) es un trabajo sub óptimo para aumentar la masa muscular.

La razón de esto es simple:
Durante la realización de una serie con alto número de repeticiones, los pesos utilizados no son lo bastante fuerte para inervar las unidades motoras de umbral más elevados.
Estas unidades motoras están compuertas por fibras rápidas del tipo II A y IIB, que son precisamente una de la que tiene mayor potencial para el crecimiento.
En este caso en particular la mayoría del trabajo en la realización de las series es cumplimentada por las fibras de contracción lenta del tipo I que son muy resistentes a la fatiga pero tienen una habilidad limitada para conseguir hipertrofia.
Aunque un número alto de repeticiones es un acercamiento excelente para elevar la resistencia muscular localizada y mejorar la calidad de la composición del tejido muscular, produce sólo ganancias mínimas en el tamaño muscular.
Por otra parte en otro número de personas prevalece el concepto que para ponerse grandes, se necesita entrenar utilizando pesos sumamente pesados con bajo número de repeticiones (de cinco a menos por serie).
Es común encontrar este testimonio en aspirantes a fisicoculturistas que en ejercicios como sentadilla o press de pecho cargan la barra con pesos cercanos a la repetición máxima.
La razón de que algunas personas habrán obtenido logros en hipertrofia muscular utilizando algunas de estas dos variables en el entrenamiento (alto número de repeticiones con baja cargas o altas cargas con bajo el número de repeticiones por serie), se encuentra en el conocimiento de los principios fisiológicos y en el conocimiento de la fisiología individual de cada deportista.
Sin embargo por una gran variedad de razones el esquema de la utilización de repeticiones moderadas (aproximadamente de ocho a diez repeticiones por series) es decididamente en la mayoría de las personas la mejor opción para lograr ganancias óptimas en el desarrollo de la masa muscular.
Primero, al entrenar en un rango de repeticiones moderadas hay mayor activación de unidades motoras (comparado con la utilización de bajas cargas), esto se debe al modelo de activación de fibras musculares que utiliza el cuerpo humano en contracciones musculares lentas con cargas submáximas. En primer orden las fibras musculares lentas y de menor tamaño son reclutadas a medida que el peso que se carga es mayor, mayor cantidad de unidades motoras se van progresivamente sumando a las otras, estas serán las fibras musculares de mayor umbral (tipo IIc, luego IIa y finalmente IIb).
A este modelo de reclutamiento de fibras musculares se le llama modelo del tamaño, porque a medida que el peso a utilizar sea mayor se irán reclutando fibras de mayor tamaño que precisamente también son la de mayor umbral.
Hay que recordar en este punto que en las contracciones musculares explosivas (sobre todo con cargas no muy altas) no se sigue el modelo del tamaño, sino que solamente son reclutadas la fibras de mayor umbral preferentemente las del tipo IIb mientras que las demás de bajo umbral son inhibidas o no alcanzan a ser reclutadas.
Si un individuo tiene por herencia un predominante número de tipo de fibras IIb (fibras rápidas) y realiza contracciones musculares explosivas se verá beneficiado desde el punto de vista de la hipertrofia muscular por ser las fibras musculares más solicitadas en este trabajo y también por ser la que más tiene (velocistas del atletismo), pero en la mayoría de las personas este tipo de fibras no es precisamente el más predominante y por lo tanto al ser poca la cantidad de fibras involucradas un trabajo de este tipo provoca poca hipertrofia muscular.
Las fibras musculares que predominan en mayor cantidad en la musculatura promedio del ser humano son precisamente las IIa y IIc (rápidas e intermedias) y las Ib (de las fíbras lentas, las menos lentas).que también contribuyen al desarrollo de hipertrofia aunque en menor medida que las rápidas.
Son precisamente estos rangos de fíbras los que son involucrados con cargas intermedias (de ocho a diez repeticiones por series al fallo muscular).
Segundo: otro factor relacionado con la hipertrofia muscular es la secreción de hormonas anabólicas, sobre esto algunos estudios han demostrado que la secreción de estas hormonas son más altas después de una serie con repeticiones moderada.
Estas hormonas anabólicas inician el proceso de crecimiento luego de que la musculatura ha sido sometida a estress.
A mayor cantidad de hormonas anabólicas circulantes será mayor el potencial para aumentos en la hipertrofia muscular.
Principalmente se teoriza de que el ácido láctico juega un papel central relacionado con el ejercicio y la excitación hormonal .
El ácido láctico es generado como un subproducto de la glucolisis anaeróbica siendo esta la principal fuente de energía en las series con cargas moderadas que consiguen llegar a al fallo muscular entre los quince y 40 segundos aproximadamente que es lo que se tarda en realizar entre diez a quince repeticiones. Cuando el ácido láctico aumenta en grandes cantidades lo mismo ocurre con los niveles hormonales anabólicos principalmente la hormona de crecimiento. la hormona del crecimiento tiene un alto efecto hipertrófico sobre el tipo de fibras musculares Ib, IIc y IIa respectivamente aumentando la cantidad de fíbras IIc y IIa en detrimento de las IIb.
Con altas cargas de trabajo (pesos que no permitan más de seis repeticiones) hay un mayor predominio de la hormona testosterona y muy poco de la hormona del crecimiento la razón de esto es que no alcanza a producirse gran cantidad de ácido láctico que actúa como precursor de la hormona del crecimiento, debido a que es utilizado el sistema anaeróbico aláctico de energía y no hay un enganche con el sistema anaeróbico láctico.
En este caso actúa como precursor de la testosterona él AMP cíclico,(Adenosin monofosfato cíclico) este es un subproducto que se acumula en los procesos de degradación del ATP con resisntesis de CP (Fosfocretina) en la glucolisis aláctica.
En cambio en la glucolisis láctica también se acumula AMP cíclico más ácido láctico, lo que promueve el predominio de testosterona pero más aún de hormona de crecimiento.
Es precisamente por esto que las series moderadas con cargas intermedias (entre 8 y 12 repeticiones al fallo muscular) son las más utilizadas por el común de la gente para conseguir hipertrofia muscular.
Aparte la hormona de crecimiento en sí misma es un poderoso catalizador del crecimiento muscular, pero también media la descarga de otra hormona anabólica que es la insulina como factor de crecimiento (específicamente IGF 1) la cual posiblemente sea la más potente de todas las hormonas anabólicas.

Tercero: entrenando con cargas moderadas aumenta la hidratación miofibrilar, debido a que en el entrenamiento las arterias entregan sangre a los músculos que trabajan creando una concentración aumentada del plasma sanguíneo intra muscular.
Este aumento de fluidos en los espacios intersticiales producen un gradiente de presión extra celular que causa un flujo de plasma hacia dentro del músculo. Esto produce una congestión mal llamada por algunos fisicoculturistas como bombeo, más bien es una edematización que tiene una condición temporal pero que numerosos estudios han demostrado que una célula así hidratada estimula la síntesis de proteína y que inhiben la proteolisis (que es la pérdida de proteína por destrucción de la misma). Esto favorecería un camino para que se proporcionan las materias primas a los músculos para construir las nuevas proteínas contráctiles.
En cambio cuando se trabaja con alto peso y poca cantidad de repeticiones el tiempo bajo tensión a que es sometido el músculo no es suficiente para generar esta bomba.
En estos casos el proceso de crecimiento muscular se dará por otros caminos y tarda mucho más tiempo (años) y a expensas de otro tipo de fibras musculares (Las rápidas de alto umbral).
Cuarto: otro elemento que tiene relación con los procesos que desencadena la hipertrofia muscular es como vimos en el punto anterior el tiempo bajo tensión aque es sometido el tejido muscular.
Teóricamente cuando mayor sea el tiempo en la formación del puente cruzado (el filamento de miosina en contacto con el de actina) durante el entrenamiento, mayor será el estímulo para poder inducir un daño al tejido muscular.Sobre la base de ese daño del tejido muscular se producen las reparaciones y posterior aumentos de la hipertrofia muscular.
Como la duración del puente cruzado en las altas carga con baja repeticiones es menor que en una serie con cargas  medias habrá por lo tanto un menor tiempo bajo tensión para inducir a un posible daño muscular. Aunque existen otras técnicas como las cargas exéntricas, que también son apropiadas para inducir el año muscular..
Unas de las técnicas utilizadas para aumentar el tiempo bajo tensión muscular es variar el tempo de la contracción muscular aplicando determinada cantidad de segundos en cada fase del movimiento.
Es importante notar que todos estos conceptos anteriormente explicados serán efectivos sobre la base de la aplicación del principio de sobrecarga el cual postula que para que un crecimiento muscular ocurra debe someterse la musculatura ha estímulos que estén más allá de su capacidad presente. Esto significa que todas las series (excluyendo las de calentamiento) debe realizarse en con un alto nivel de intensidad el cual esta en relación con la cantidad de repeticiones para cada serie. Este es un factor esencial para promover ganancias en tamaño y en fuerza .
En resumen los trabajos con cargas medias (de 8 a 10 repeticiones por series) incrementan la respuesta hormonal, aumentan la hidratación celular, y permiten mayor tiempo bajo tensión muscular. Estos factores trabajan en forma sinérgica para estimular el crecimiento muscular, lo que no implica que no deban emplearse series con alta carga y bajo número de repeticiones en un programa para construir musculatura.

Las series con altas cargas mejoran la coordinación neuromuscular aumentando la fuerza y esto lleva a aumentar el peso medio del entrenamiento, condición también necesaria para poder aumentar el tamaño muscular, y las series con gran cantidad de repeticiones aumentan la resistencia muscular y el umbral de lactato, algo también necesario esto último para estimular más hormona de crecimiento. Por lo tanto se tendrá que trabajar en fases o bloques de entrenamiento alternando distintas variantes.

Reto Vitónica sixpack 2013: recopilatorio de ejercicios por dificultad (y XXV)

reto

Muchos Vitónicos echan de menos el reto Vitónica sixpack 2013 de hecho algunos ni se han enterado de que en Junio acababa y me echan en cara que no siga con él, pero ya avisamos que el reto concluiría en esas fechas, lo pusimos en las pautas, ese post que nadie lee.
Después de más de 30 semanas de reto Vitónica sixpack 2013 en la que os hemos puesto un sinfín de rutinas para trabajar el abdominal, deberías haber captado la idea de como realizar vuestro propia rutina pero como aún alguno quieren un poco más de orientación, vamos a dar un recopilatorio con los ejercicio usados y su dificultad para que podías seleccionar mejor la podáis crear vosotros mismos.

Los 5 beneficios del trabajo de abdominales

1x1.trans Los 5 beneficios del trabajo de abdominales
El trabajo en el gimnasio o entrenar en cuestas no sólo te alejará de las lesiones, sino que también mejorará tus sensaciones a la hora de correr, ¡y también tus marcas! Además, el trabajo del Core es sumamente importante en un programa de fortalecimiento, un vientre plano y tonificado alargará tu zancada y absorberá el impacto de tus pasos, incrementando los beneficios de cada entrenamiento.
En el cuerpo existen grupos musculares que actúan de forma “encubierta” (aunque a veces no tan encubierta) y que soportan una increíble carga durante los entrenamientos. Sólo los que han sufrido varias lesiones musculares son conscientes de la importancia de los abdominales. Si se fortalecen correctamente, estos músculos pueden evitar las peores lesiones, que en algunos casos pueden ser definitivas para la práctica de la carrera y muy molestas para la vida cotidiana (hernias discales, protunsiones discales, osteítis de pubis, etc., aunque la lista se puede ampliar con otras lesiones de carácter más leve como las contracturas lumbares, sobrecargas de espalda, ciáticas…).
Los músculos abdominales funcionan como una auténtica estructura sobre la que se articula el peso del tronco, cumpliendo funciones muy importantes y aportando beneficios directos como una mejor posición de carrera y un mayor aprovechamiento de la zancada, lo que implica un menor desgaste con el mismo esfuerzo y, por tanto, mejores resultados:

Equilibran el organismo

La musculatura lumbar suele estar bastante más desarrollada que la abdomninal, así que desarrollar la parte delantera te ayudará a alcanzar un equilibrio físico, muy importante para los corredores.
No olvides que unos abdominales debilitados conducen a problemas de escoliosis y otras dolencias de espalda.

Mejoran la respiración

Cuando ejercitas tus abdominales, consigues expulsar todo el aire de los pulmones, evitando que quede dentro aire empobrecido y dejando una mayor cantidad de espacio para aire limpio, haciendo una respiración más rica.

Protegen los órganos

Una buena musculatura en los abdominales actúa de escudo y estructura para todos los órganos internos, algo fundamental para esta zona desprotegida por ausencia de una estructura ósea. Es fundamental tener una buena ‘jaula’ en tu zona abdominal para evitar posibles golpes en tu interior corporal.

Guían la fuerza

Con el objetivo de evitar que la columna cargue con todo el peso de mantener el equilibrio del cuerpo y que el tronco no se desestabilice en el transcurso de cualquier ejercicio, los abdominales actúan como complemento de casi cualquier ejercicio realizado con el tronco. Por ello, mantienen la postura y sostienen erguido al cuerpo sin sacrificar el resto del organismo, economizando la energía durante la carrera y disminuyendo el riesgo de lesión.

Acaban con el dolor de espalda

Una lesión muy común entre los corredores es el dolor de espalda (lumbalgias, cervicales, dorsalgias, etc.). Muchas veces, esta lesión proviene de una pobre musculatura abdominal, por lo que, de entre todos los ejercicios de abdominales conocidos, hay que elegir aquellos que sean efectivos para eliminar el dolor de espalda (abdominales oblícuos y transverso del abdomen, controlando el ritmo respiratorio).
El ejercicio de movilidad se realiza con la fase expiratoria, pues es la de mayor relajación miofascial. Deben ser ejercicios indoloros y sin forzar los recorridos. La forma correcta de realizar los ejercicios abdominales debe ser vigilando siempre la salud de la espalda, con las piernas flexionadas para que tus lumbares siempre estén en contacto con el suelo.


FUENTE, Foroatletismo

domingo, 28 de julio de 2013

Ejercicios y rutinas: Estrategias para un mayor volumen muscular

Seguramente habrás visto que algunos individuos poseen músculos de apariencia llena y redondeada, que resaltan en su cuerpo, mientras que el resto de mortales poseemos músculos visualmente menos voluminosos, incluso quizás planos.

Este artículo quiere ayudar a estos últimos a potenciar su volumen muscular.

Aunque nunca podremos igualar la dotación genética de algunos Mr. Olympia (Nota del T.: Ni su arsenal de esteroides, hormona del crecimiento, insulina…) todos podemos aumentar significativamente la plenitud de nuestras formas musculares empleando las siguientes estrategias.

Incrementa el tiempo bajo tensión

Por tiempo bajo tensión entendemos el tiempo total que un músculo permanece en tensión mientras trabaja, como al contraerse durante una serie.

Ya se trate de una contracción concéntrica, excéntrica o isométrica, la contracción muscular incrementa la tensión en el músculo. Con el propósito de rellenar los músculos planos no es el tiempo bajo tensión en sí mismo lo importante, sino los efectos que producen los tiempos bajo tensión largos, como la oclusión vascular.

Cuando un músculo se contrae, los vasos sanguíneos que contiene son constreñidos hasta el punto de ser parcialmente bloqueados, reduciendo dramáticamente el flujo de sangre hacia dicho músculo.

Cuanto más tiempo se contraiga el músculo más tiempo se restringe el flujo de sangre. Obviamente tu corazón seguirá bombeando sangre durante la serie, de modo que esta oclusión hace que un volumen mayor de sangre se acumule en las inmediaciones del músculo trabajado.

Cuando la serie se termina y el músculo se relaja, la sangre inunda el músculo como si abriéramos una presa en un pantano seco.

La clave radica en que a mayor tiempo de oclusión sanguínea, mayor volumen de sangre entrará súbitamente al músculo. Para sentir literalmente esto, realiza flexiones durante 5 segundos y percibe el bombeo obtenido. Ahora descansa un par de minutos y realiza flexiones durante 30 segundos, sintiendo de nuevo el subsiguiente flujo de sangre.

Ya lo llamemos supercompensación hiperémica o congestión, este flujo repentino de sangre con un volumen incrementado aumenta la presión en el interior del músculo.

Como Arnold explica creativamente en la película Pumping Iron, obtener una buena congestión es realmente increíble (Nota del T.: Literalmente Arnold dice que es como tener un orgasmo). Sin embargo, lo que buscamos es el incremento de presión que la sangre produce en la recia y densa fascia, la envoltura muscular.

No nos equivoquemos, la fascia no es fácil de estirar, pero con el tiempo responde a la presión y se expande, provocando o permitiendo un incremento en el volumen muscular y la plenitud visual del músculo que rodea.

Aunque todo esto tiene sus raíces en la ciencia, lo que nos interesa son los resultados… no la ciencia. Mi experiencia, así como la de muchos otros entrenadores culturistas, demuestra que un tiempo bajo tensión prolongado conduce efectivamente a un aumento de la plenitud muscular. Lleva tiempo, pero sucede.

Como Thibaudeau y Waterbury nos recuerdan, al emplear más peso y una velocidad de repeticiones mayor se reclutan más unidades motoras (más fibras musculares).

De modo que en lugar de aumentar el tiempo bajo tensión realizando repeticiones lentamente con un peso ligero, es mejor idea seguir moviendo el peso rápidamente (al menos en la fase concéntrica) y reducir el peso sólo cuando sea necesario para que la serie dure unos 45 segundos.

Si una serie toma menos de 30 segundos, no será óptima en términos del aumento de la presión intramuscular. Por otro lado, superar los 60 segundos tampoco es adecuado, porque requiere un peso demasiado ligero. Un tiempo bajo tensión de unos 45 segundos parece ser el punto ideal.

Realiza más volumen de trabajo
Nuestro cuerpo es una máquina biológica increíblemente adaptativa. Hace lo mejor que puede para responder a los estímulos, adaptándose y haciéndose incluso más apto para esa tarea en particular. Realizar un alto volumen de trabajo no es una excepción.

Por volumen entendemos la combinación de series y repeticiones. En esencia, es la cantidad total de trabajo que realizan los músculos durante una sesión. Más trabajo significa más energía para sostener ese trabajo. El combustible para la contracción muscular es el glucógeno, los carbohidratos almacenados en el músculo.

Digamos que vas a practicar la expansión de la fascia y realizas, por ejemplo, series de 12 repeticiones durante tu entrenamiento de pecho. Hacer 10 series de 12 repeticiones emplea mucho más glucógeno pectoral que dos series de 12 (ten presente que el glucógeno procede del músculo que se trabaja).

Un fenómeno conveniente sucede cuando tras una sesión con el suficiente volumen de trabajo vaciamos el glucógeno muscular. El cuerpo responde tratando de almacenar más glucógeno muscular que antes, por lo que soportarás mejor la misma sesión en el futuro.

El incremento a corto plazo del glucógeno muscular se denomina supercompensación. Esto provoca que tus músculos sean capaces temporalmente de almacenar más glucógeno del que pueden normalmente –digamos en torno al 120% frente al 100%.

A largo plazo tu cuerpo seguirá tratando de aumentar su capacidad para almacenar glucógeno, y lo hará si sigues gastando tus reservas. Así que este incremento de glucógeno muscular es una estrategia tanto a corto como a largo plazo. Un músculo que almacena más glucógeno es un músculo más lleno y redondeado.

Y como sucede con la adaptación al entrenamiento, esto no es algo que verás necesariamente después de una sesión o dos. Pero sin duda lo verás con el tiempo. En mi experiencia, después de entrenar con ato volumen durante unas 8 semanas deberías percibir una plenitud nueva en las formas de tus músculos… al menos en los que hayan sido sometidos a un gran volumen de trabajo.

Sin embargo existen algunas excepciones. Si ya entrenabas empleando un volumen relativamente alto de trabajo entonces no experimentarás una gran adaptación, si es que experimentas alguna, simplemente porque es algo que habías hecho antes. Lo mismo se aplica al tiempo bajo tensión.

El otro motivo por el que pudieras no obtener la plenitud muscular debida, se relaciona con la dieta. Si no consumes suficientes carbohidratos, especialmente después de los entrenamientos que es cuando el almacenamiento de glucógeno es más receptivo, entonces tu cuerpo no tendrá el combustible para llenar tus músculos.

Vale la pena señalar que, como imaginarás, si de manera crónica estás almacenando más glucógeno en el músculo, la fascia que lo envuelve recibirá además una presión importante para su estiramiento. Y con el tiempo, se estirará.

Esta estrategia se fundamenta ante todo en la evidencia empírica. Pero no olvides que el volumen y la intensidad deben ser inversamente proporcionales para permitir una recuperación muscular y nerviosa completa. De modo que evita la tentación de llevar al fallo cada serie de un programa de alto volumen.

Optimiza el tiempo de descanso

De modo similar a la primera estrategia, optimizar los periodos de descanso entre series se relaciona con un máximo volumen de sangre y presión intramuscular.

Imagina que ejecutas una serie brutal que te ha congestionado al máximo, sintiendo como tu piel se tensa como un tambor. Digamos que ahora decides descansar 3 minutos para que tu cuerpo se deshaga del ácido láctico, se cargue de iones de hidrógeno y reponga los depósitos de fosfato de creatina tanto como sea posible. Esto es una buena idea para mejorar el rendimiento de la siguiente serie.

Pero en términos de mantener el aumento del volumen de la sangre intramuscular, descansar 3 minutos no es buena idea. Tu congestión se disiparía sólo con pensar en ello.

Recuerda que la fascia es un tejido resistente y denso. No se expande con una pequeña presión que dura unos momentos. Necesita una gran y sostenida presión para que finalmente se expanda. Por ello, para maximizar la expansión fascial y la voluminosidad muscular, cuando tengas el músculo lleno de sangre, querrás mantenerlo así todo el tiempo posible. Esto crea un estímulo mayor para la expansión de la fascia.

Como sucede con cualquier técnica, hay contras y pros. Si realizas la siguiente serie demasiado pronto, tu rendimiento se deteriorará. Como se mencionó antes, lleva un tiempo purgar los productos de desecho y reponer la reservas de fosfato de creatina, los cuales son importantes para obtener un número decente de repeticiones en la nueva serie. Pero si descansas demasiado perderás la presión sobre la fascia.

En esta situación, prestar atención a tu cuerpo resulta útil. Prestando atención a la tensión y congestión después de una serie, y especialmente a cuando esa congestión comienza a disiparse, podrás ajustar con precisión los periodos de descanso necesarios para optimizar el estiramiento de la fascia.

Toma nota en tu diario de entrenamiento de tu rendimiento en la siguiente serie. Si consigues 15 repeticiones en la primera serie, pero sólo 6 en la segunda, no has descansado lo suficiente.

Si combinas la atención hacia la presión intramuscular con tu rendimiento en las series subsiguientes, podrás ajustar tus tiempos de descanso mejor que si te aconsejara un tiempo específico.

Dicho eso, si pese a todo quieres adherirte a un tiempo de descanso prefijado, utiliza un periodo de unos 45 segundos. De 30 a 60 segundos es un buen rango. En general, tiende a usar descansos más cortos en los ejercicios menos exigentes, como el curl de bíceps, y emplea descansos algo mayores en ejercicios como la sentadilla. Eso si alguna vez tienes redaños de hacer sentadillas con sólo 60 segundos de descanso.

Haz estiramientos durante la congestión

En primer lugar, te recomiendo que practiques estiramientos sea cuando sea. Estirar es una de las herramientas más infravaloradas, tanto para el rendimiento como para la prevención de lesiones y la apariencia.

Los estiramientos a la vieja usanza ayudan a reducir la fuerza constrictiva de la fascia sobre el músculo. Y son especialmente efectivos en términos de expansión fascial si son mantenidos durante un periodo largo de tiempo. El tiempo bajo tensión también se aplica a los estiramientos.

Para maximizar la fuerza expansiva sobre la fascia en un estiramiento, realiza el estiramiento mientras ese músculo sigue lleno de sangre. En otras palabras, estira unos 30 segundos después de completar una serie con un alto tiempo bajo tensión. Entonces, en oposición al típico estiramiento de 10 segundos, estira durante un rato. Trata de estirar durante 60 segundos o más.

Debido a que los estiramientos estáticos parecen disminuir la potencia (y posiblemente la fuerza), planifica realizar estos largos estiramientos después de completar la última serie para ese grupo muscular.

Además de expandir la fascia, parece que los estiramientos realizados con suficiente tensión y duración estimulan el crecimiento del músculo creando nuevos sarcómeros. Esto ayudará a que el músculo sea mayor y parezca más lleno, especialmente al ser flexionado.

Los resultados que he visto al estirar un grupo muscular inmediatamente después de entrenarlo, son sorprendentes. Funciona muy bien además en términos de mejora de las estriaciones visuales, especialmente en el pecho (si uno es suficientemente magro).

(Mi teoría en lo concerniente al aumento de las estriaciones visuales tras implementar un estiramiento mientras el músculo está congestionado es esta: a medida que la fascia se expande, no crea un efecto de compresión tan grande sobre el músculo, permitiendo que las estriaciones se contemplen más claramente. En otras palabras, una fascia tensa reduce la apariencia de las estriaciones porque las aplana, por así decir).

Como las otras técnicas lleva tiempo y constancia. Apunta un recordatorio sobre el estiramiento en tu cuaderno de entrenamiento, para no olvidarlo. Necesitarás entre 3 y 6 meses de aplicación para ver cambios notables.

Aísla los músculos menos voluminosos

Supongamos que realizas press de banca para aumentar tus pectorales. Si por alguna razón tus tríceps terminan realizando casi todo el trabajo, entonces tus tríceps se harán mayores y más fuertes, no tus pectorales.

Siguiendo con este ejemplo, existen formas de asegurarse de que son los pectorales los que reciben el trabajo y el estímulo, en lugar de los tríceps. Una forma es aislar los pectorales con otro ejercicio realizado antes del ejercicio multiarticular compuesto (el press de banca).

Por ejemplo, haz aperturas con mancuernas primero, e inmediatamente realiza el press de banca. El peso en la banca será más ligero y te hará sentir humilde, por decirlo de algún modo. Pero te habrás asegurado de que tus pectorales preagotados son ahora el eslabón débil durante el press de banca. De esta suerte, serán tus pectorales y no tus tríceps los que se verán forzados a adaptarse mediante la hipertrofia.

Además del preagotamiento o preaislamiento, realizar simplemente ejercicios de aislamiento es perfecto para voluminizar un músculo débil.

Como regla general es mejor entrenar con un gran número de ejercicios compuestos como sentadillas, pesos muertos o el press de banca. Pero cuando se trata de mejorar una parte corporal específica, los ejercicios de aislamiento como las extensiones de pierna, los pull-downs brazos rígidos o las aperturas suelen ser lo que necesitas.

Los ejercicios de aislamiento no son adecuados para mejorar la fuerza general, pero permitirán desarrollar un músculo retrasado al situar todo el estrés de ese ejercicio en esa parte concreta.

Si tienes dificultades en sentir el trabajo de un músculo en particular durante un movimiento compuesto que debería reclutarlo bien, entonces trata de realizar primero el ejercicio de aislamiento antes de pasar al ejercicio compuesto. Además de proporcionar un preagotamiento similar al de las superseries, esto ayuda a realizar una activación neuronal sobre este músculo difícil de localizar.

Por ejemplo, supongamos que tienes problemas para sentir tu espalda alta (trapecio medio, romboides) al realizar el remo con barra. Intenta realizar elevaciones inversas (“pájaros”) como tu primer ejercicio. Entonces pasa al remo. Sentirás mucho mejor tu espalda alta.

En conclusión

Espero que puedas obtener rédito de estas estrategias. Sólo recuerda que mejorar tu físico, y en especial potenciar un grupo muscular reacio al desarrollo, lleva algún tiempo. Ten paciencia y disfruta del viaje.

Visto en  fisiomorfosis.com

5 ejercicios de fuerza para incluir en todos tus calentamientos

1x1.trans 5 ejercicios de fuerza para incluir en todos tus calentamientos
Que antes de empezar el entrenamiento hay que realizar un cierto calentamiento es bien conocido por todos, nadie se pone a velocidad de competición desde la primera zancada, ni mucho menos hace series con los segmentos corporales fríos.
Comenzar al paso y, luego, al trote antes de darle al galope es lo habitual, lo mismo que hacer algo de movilidad articular. Sin embargo, si quieres ir más allá en un buen calentamiento, puedes realizar ejercicios de fuerza. Una sesión de fuerza te ayudará no solo a activar el cuerpo para el entrenamiento o competición, sino a fortalecerlo, consiguiendo que puedas correr más y con un menor riesgo de lesión.
Con tan solo 10 minutos podrás fortalecer los músculos que se implican en la carrera, no sólo los que impulsan sino también los que sostienen el cuerpo al correr, ya que de nada sirve tener unas piernas fuertes si la región abdominal y lumbar es débil.
Realizando los ejercicios que te proponemos a continuación, tus zancadas serán más eficaces ya que conseguirás aprovechar todo el potencial de tus piernas. Son ejercicios muy sencillos y los puedes hacer sin necesidad de aparatos, tan solo con tu propio cuerpo, tu principal arma:

A pata coja en cuadrado

Hay que soportar el peso del cuerpo en una sola pierna y saltar trazando un cuadrado en el suelo (de 50 cm cada lado), aunque la medida dependerá de la altura y de la potencia de cada corredor.
Se recomiendan 28 saltos con cada pierna, o lo que es lo mismo, 7 vueltas al cuadrado con cada pierna. Si te resulta difícil completar el cuadrado de lado a lado, opta por realizar el recorrido de atrás hacia delante (en línea). Con este ejercicio conseguirás trabajar la musculatura que rodea a la rodilla y al tobillo, los cuádriceps, glúteos, lumbares y abdominales.

Equilibrio sobre una pierna

Este ejercicio consiste en trasladar todo el peso de tu cuerpo a una sola pierna. Para conseguirlo, inclina el tronco a la vez que subes la otra pierna hacia atrás y en línea con el tronco (manteniendo la horizontalidad).
Bastará con 10 repeticiones por cada pierna. Este ejercicio fortalece los tobillos, mejora el equilibrio, calienta los glúteos y el abdomen y estira los femorales.

Tijeras

Desde la posición erguida, retrasa una pierna y baja el cuerpo hasta que la rodilla de la pierna atrasada quede casi tocando el suelo, con la pantorrilla en paralelo y manteniendo ambas articulaciones de rodilla a 90º, manteniendo recto el tronco en todo momento.
Recupera la posición llevando la pierna delantera a la altura de la trasera a la vez que te enderezas poco a poco. Repite 10-12 veces por cada pierna. Este ejercicio fortalece los glúteos y mejora la flexibilidad de los extensores de cadera.

Sentadillas

De pie con los brazos estirados hacia arriba, los pies separados a unos 50 cm, baja el trasero lo máximo posible, manteniendo siempre la espalda recta. Debe darte tiempo a hacer entre 10 a 15 repeticiones.
Con este tipo de sentadillas fortalecerás los muslos, glúteos, abdomen, la musculatura que rodea a las rodillas y tobillos en general y los hombros (que también se involucran en la técnica de carrera).

Elevaciones de pierna tumbado

Tumbado boca abajo, sostén el peso de tu cuerpo con los codos y con las puntas de los pies. La espalda debe mantenerse recta y los abdominales en continua tensión. Eleva una pierna y mantenla 2 segundos arriba, debería darte tiempo a hacer entre 7-10 repeticiones con cada pierna. Este ejercicio endurece el abdomen y los isquiotibiales.

FUENTE, foroatletismo.com

viernes, 26 de julio de 2013

Entrenamiento: Recomedanciones para practicar spinning

Es una actividad de poco impacto pero de  alta intensidad. El spinning trabaja tanto la fuerza muscular como el sistema aeróbico.
Es una actividad que suele realizarse en gimnasios y es instruida por un entrenador en una sala de spinning. Es una alternativa para los días de mal tiempo (mucho frió y lluvia) y además es una buena combinación practicarlo junto al running.
.

Buscá una buena posición en la bicileta:

 Es la variable más importante para poder lograr una buena sesión de spinning. Si estás sentado correctamente te sentirás más cómodo durante toda la actividad, tus músculos trabajarán correctamente y disminuirás la probabilidad de terminar con dolores o contracturas.
Casi todas las bicicletas te permiten ajustar el manillar y el sillín a tu altura. Algunos permiten realizar ajustes más específicos, tales como mover el asiento hacia adelante o hacia atrás e incluso cambiar el ángulo del asiento. Cuanto más ajustes la bici a tu medida más cómodo te sentirás, así que es aconsejable que te tomes el tiempo necesario para lograr una buena y cómoda posición.

Entrá en calor:

En el calentamiento aumenta el flujo de sangre hacia el músculo disminuyendo la rigidez muscular, el riesgo de contraer lesiones y mejorando el rendimiento. Otros de los tantos beneficios son, la preparación fisiológica y psicológica para cumplir con el ejercicio. Enterate más sobre la importancia del calentamiento

Ajustá la resistencia:

 Se puede controlar manualmente con una palanquita u otros métodos. La resistencia y la velocidad la manejás vos agregando o sacando carga. Por ejemplo agregar resistencia simula subidas o viento en contra. Sacarla simula un pedaleo en terrenos llanos y sin factores que disminuyan la velocidad.
Generalmente las clases de spinning se realizan con un instructor que te indica cuál es la carga correspondiente en cada etapa de la clase. Respetá esas indicaciones para hacer una sesión exigente, agregá y sacá peso cuando te lo indiquen.

Evitá lesionarte:

Para sentirte más seguro ajustá bien tus pies a los pedales. Estas bicis de spinning incluyen correas en los pedales para sujetar tus pies.
 Si acomodás el asiento demasiado alto podés sufrir dolor en la parte posterior de la rodilla.
Si acomodás el asiento muy bajo o hacia adelante podés tener dolor en la parte frotal de la rodilla.
Pedalear con la bici demasiado liviana y muy ligero también puede lastimar tus rodillas. Tampoco debés pararte en los pedales con poca carga, podés lesionarte.
Para evitar el dolor de cuello intentá no sentarte muy atrás para que tus brazos no queden tensionados ni muy estirados hacia adelante. Tampoco acomodes el manillar demasiado abajo para no contracturar los omoplatos.

No olvides la hidratación:

 Hacer spinning no es menos desgastante que pedalear al aire libre, pero muchos atletas creen que sí y no llevan ni comida, ni hidratación. Si hacés un trabajo extenso (de más de 60 minutos) llevá un gel o lo que estés acostumbrado a comer en tus trabajos largos (turrón, banana, etc). Y más importante es que no olvides la hidratación, llevá bebidas deportivas o agua para poder hidratarte.

FUENTE atletas.info

¿Qué son los abdominales hipopresivos?


La corrección postural es esencial.

Abundan los artículos, las buenas intenciones y las proposiciones de profesionales y aficionados sobre cómo lograr un abdomen plano, pero no todas funcionan de la misma manera que lo hacen estos ejercicios. ¿Los conoces?
Hay un novedoso método que logra estos objetivos y está siendo divulgado entre los profesionales del deporte y del ejercicio físico, es el Reprocessing Soft Fitness, que tiene en consideración los desequilibrios posturales. Este método, asocia ejercicios hipopresivos y de reprogramación corporal a través de la correcta utilización de ejercicios posturales rítmicos. Estos ejercicios permiten adaptarse a una nueva programación del esquema corporal, logran mejorar la postura y gestionar correctamente las presiones abdominales.
Este método refuerza en acortamiento la faja abdominal, reduce la cintura rápida y efectivamente, proporciona unas mejoras estéticas evidentes y evita pubalgias, lumbalgias, prolapsos e incontinencia urinaria. Es la base tanto para personas que se inicien en el ejercicio físico con el objetivo de mejorar su apariencia estética y su salud, como para profesionales del deporte. Algunos equipos de fútbol ingleses ya se han interesado por este método para evitar las lesiones comunes en este deporte. La base de este método es la Gimnasia Abdominal Hipopresiva. Mientras se realizan los ejercicios, la presión dentro del abdomen disminuye importantemente, al revés de lo que sucede con todos los demás métodos y ejercicios abdominales.
Con esta disminución de presión se logra proteger los órganos internos e incluso recolocarlos y reducir la cintura más eficazmente, a la vez que se produce una contracción refleja de la musculatura del suelo pélvico. Los ejercicios que se utilizan están diseñados para crear una progresión adecuada a cada persona y necesidad. Se precisa de un profesional especializado en Reprocessing Soft Fitness para asegurar la correcta ejecución de la técnica y diseñar una óptima progresión metodológica.
Para realizar los ejercicios conviene estar en apnea espiratoria, expulsar el aire y hacer los ejercicios sin aire en los pulmones, pues así se consigue una importante disminución de la presión intraabdominal y se reduce más eficazmente el perímetro de la cintura ya que el diafragma torácico está relajado y elevado. Al hacer los ejercicios en apnea conviene tener en cuenta que pueden ser problemáticos para personas hipertensas.



Te presentamos uno de los ejercicios mas sencillos para que comiences a practicarlos:
Estando de pie con los pies paralelos y separados unos 20 cm, semiflexionamos las rodillas. Colocamos las manos sobre nuestras rodillas con las muñecas y dedos en extensión, los codos algo flexionados y desplazamos el peso del cuerpo hacia la punta de los pies. Se expulsa todo el aire y, sin aire en los pulmones, debemos procurar meter al máximo el abdomen, pensar en introducir la barriga todo lo que se pueda, realizando así una apnea espiratoria. Intenta tomar aire pero sin llegar a tomarlo, y mantén de 10 a 20 segundos. Se repite el ejercicio varias veces hasta sumar un total de 10 minutos.
Convendría hacer un análisis individual para conocer los ejercicios que precisa cada persona pues el que mostramos es simplemente uno de los muchos ejercicios que se pueden realizar. Una buena faja abdominal es imprescindible para tener una buena postura y facilita una correcta consciencia del esquema corporal que ayuda a frenar el proceso de envejecimiento.
El paso de los años y la inactividad o el ejercicio físico mal diseñado hace que las personas se vayan encorvando y va disminuyendo su estatura.
Es sencillo observar cómo la degeneración, por edad, dejadez o mala práctica física, provoca un alargamiento de determinados músculos, una distensión del abdomen y un acortamiento de otros grupos musculares, justo los que mantienen la columna en su postura óptima. Esto provoca un aumento del perímetro de la cintura y un peligroso incremento de las curvas de la columna.


 Fuente, runners

domingo, 21 de julio de 2013

Ejercicios y Rutinas ¿Qué es la fuerza?


Este puede ser el más importante de los post que haya escrito hasta ahora y seguramente debería haber sido el primero después de mi presentación, pero hubieron dos razones que me indicaron que tal vez no era el mejor momento. En primer lugar, los lectores suelen preferir no saber el por qué de las cosas y que simplemente les digan qué hacer, obedecer, y esperar resultados milagrosos. Poca gente quiere complicarse la existencia aprendiendo más allá de lo estrictamente necesario para alcanzar un objetivo determinado. Mi segunda razón es que me lo reservaba para un libro, donde se acerque el entrenamiento de fuerza a la gente normal desde un punto de vista fácil de entender, sin mitos, y como factor de salud, más allá del propio rendimiento, un mérito que injustamente, para mí, se ha llevado el entrenamiento de resistencia.

Cuando más he aprendido ha sido dialogando sobre entrenamiento con buenos entrenadores, nacionales o extranjeros, y con el tiempo todos acabamos llegando a la misma conclusión: Por muy capaces y meticulosos que sean estos entrenadores, por muy complejos que sean sus planificaciones, al final acabamos siempre dialogando sobre las bases pues un mal entendimiento, o una diferente interpretación, condiciona de raíz todo lo que construyamos encima. Es por ello que he decidido dedicarle a este tema un poco más de espacio y para evitar que se pueda hacer pesado lo he dividido en dos partes. En esta primera hablaré de qué es realmente la fuerza y qué factores determinan que algunos individuos parezcan tener más facilidad para desarrollarla.

El trabajo de la fuerza está sujeto a un gran número de mitos que desde siempre han condicionado, entorpeciendo en la mayoría de los casos, la formación de nuevos profesionales y el entendimiento de sus practicantes. Para empezar: ¿Qué es la fuerza? Habrá quien diga que una fuerza es toda causa capaz de alterar el estado de un cuerpo, ya sea para acelerarlo, frenarlo, o deformarlo y otras muchas definiciones pero no estamos en clase de física y lo que nos interesa no es aprobar el selectivo sino aprender a entrenar. Evidentemente estos conceptos son importantes para llegar a conclusiones más complejas, pero necesitaríamos mucho más que un post. Al final, la fuerza no es más que la capacidad para mover un objeto, empujándolo o tirando de él (McGuinness).

La magnitud de la fuerza viene determinada por el producto de la masa de un cuerpo por la aceleración que una determinada fuerza produce en él (F=m*a), de manera que siempre que seamos capaces de mover una misma resistencia a más velocidad, o bien una mayor resistencia a la misma velocidad, estaremos generando más fuerza y, por tanto, en caso de comparar esfuerzos máximos, significará que nuestra capacidad para generar fuerza ha aumentado.

Esta capacidad viene determinada por una serie de factores, muchos de ellos no relacionados con el propio entrenamiento, lo que justificaría por qué hay quien parece obtener mejores resultados y quien, incluso sin entrenar, es capaz de ejercer mayor fuerza que otros que llevan años entrenando correctamente. Algunos de estos factores, para los curiosos, serían el número de sarcómeros dispuestos paralelamente, el número de puentes de miosina y actina, la longitud y el grosor de la sección transversal de la fibra muscular, el tipo de fibra, e incluso una serie de factores morfológicos innatos como la geometría articular o el origen e inserción de los músculos en relación con el eje de flexión. Evidentemente la fuerza es entrenable, al menos la mayor parte de la curva, y es ahí donde nos vamos a centrar.

A lo largo del recorrido o rango de un ejercicio nos encontramos que hay puntos donde parece costar más o menos. Esto es debido a factores limitantes mecánicos, como el momento de fuerza, que trataremos en otro post, pero también se debe a que los músculos no son capaces de ejercer la misma tensión en todo su rango. Son más débiles cuando están completamente contraídos y su longitud es menor, su capacidad para generar tensión va creciendo conforme se va estirando hasta llegar el punto de máxima capacidad, que suele coincidir con la mitad del camino. A partir de este punto vuelve a perder fuerza y vuelve a aumentar conforme llega a su máxima longitud o estiramiento, debido al carácter elástico de sus componentes. Si observamos un ejercicio como la sentadilla, donde se implican un gran número de músculos, y analizamos la longitud de cada uno de ellos durante todo el recorrido, entenderemos por qué va cambiando el protagonismo de cada uno a lo largo de todo el rango del movimiento

Fuente, http://entrenateya.blogspot.com/

domingo, 14 de julio de 2013

Ajustes personales en ciclo indoor

Foto
Altura del sillín

Existen varios métodos para averiguar la altura adecuada del sillín y proporcionar una posición correcta del ciclista. Los más utilizados son
• Un primer método (y el más simple) es, estando de pie al lado de la bicicleta, colocar el sillín a la altura de la cadera (más exactamente de la cresta ilíaca).
• El otro método, es colocar el sillín a tal altura, que cuando el pedal esté en la parte más baja del ciclo de pedalada, la articulación de la rodilla no llega a extenderse completamente (debe quedar una pequeña flexión de la rodilla).
• Por último, otro método consiste en colocar los pedales en posición vertical; y sentado en la bicicleta, y colocando el talón del pie en el centro del pedal inferior, la pierna debe quedar estirada

Altura del manillar
.
Digamos que
• No existe una altura ideal para cada persona, esta posición irá en función de la experiencia. Para un principiante, la altura del manillar puede ser más alta que la del sillín. Un practicante con experiencia puede colocar el manillar más bajo que el sillín ya que tiene mejor entrenada la musculatura estabilizadora.
• Para participantes con problemas de espalda, el manillar debe colocarse un par de posiciones por encima del sillín, para ayudar a relajar la zona lumbar.
• Cuanto más bajo esté el manillar más tensión soportará la zona lumbar y el cuello.

Distancia del sillín al manillar

Muy importante también es la posición adelante o atrás del sillín. Siéntate en la bicicleta, y ...
(1) En primer lugar, coloca las manos en el manillar
(2) Coloca ambos pedales en posición horizontal (una de las dos piernas quedará hacia delante).
(3) En esta posición, mira la pierna más adelantada para controlar la correcta posición.
La distancia del sillín al manillar será correcta cuando la rodilla adelantada esté exactamente en la vertical del pedal adelantado (concretamente a la altura de la primera articulación matatarso-falángica).
En caso contrario, deberás desplazar el sillín hacia delante o hacia atrás.


Para terminar, digamos que muchas de las lesiones relacionadas con el ciclismo indoor es por el mal reglaje de la bicicleta estática y por la incorrecta realización de los movimientos, ya que es un ejercicio de movimiento ciclíco, esto quiere decir que siempre repetimos el mismo movimiento.

Musculación para corredores (VII): extensión lumbar o superman

superman

Implicación en la carrera de los lumbares

Junto con los músculos abdominales, los lumbares ayudan a una correcta posición de la pelvis cuando estamos corriendo. De este modo, evitan que haya una excesiva basculación hacia delante, pudiendo afecta a la técnica de carrera.
Si la región lumbar es fuerte, podemos soportar bien las cargas cuando corremos y los flexores de la pierna podrán desarrollar mayor potencia, algo importante cuando necesitamos de la potencia muscular para correr más rápido o hacer series. Es decir, los lumbares actúan como una eslabón de la cadena cinética, de ahí su importancia al trabajarlos.
Cuando trabajamos los lumbares, no solo los fortalecemos, también los estiramos, algo que será fundamental para la correcta posición de la pelvis y la protección de la zona lumbar y sacra. Muchos corredores tienden a inclinar el tronco hacia delante cuando corren, esto puede afectar a la acción de otros músculos y a desarrollar lesiones, algo que podemos solucionar potenciando los lumbares.

Músculos implicados en el ejercicio de superman

  • Músculos principales: erector de la columna.


  • Músculos secundarios: glúteo, flexor de la pierna, oblicuos.


  • Técnica de ejecución en la extensión lumbar



  • Tumbado boca abajo, con piernas y brazos estirados, mantener el cuerpo en línea recta.


  • Elevar suavemente pierna derecha y brazo izquierdo, sin forzar.


  • Mantener la posición un par de segundos.


  • Bajar lentamente y alternar con pierna izquierda y brazo derecho.


  • Consejos de seguridad a la hora de hacer el ejercicio

    Muchos corredores sufren de dolores de espalda, por lo que habrá que tener especial cuidado con este tipo de ejercicios, no forzando el movimiento y realizándolo de manera suave.
    Es importante realizar el ejercicio en una superficie estable para estabilizar la espalda. De este modo, no es recomendable hacer el ejercicio en una cama o en colchonetas excesivamente blandas.

    Diferentes alternativas para trabajar las lumbares

    Podemos hacer el ejercicio de superman simultáneo, elevando las dos piernas y los dos brazos al mismo tiempo. Trabajaremos los lumbares de forma bilateral, aunque se requiere de mayor fuerza en esta músculo. Sería un buen ejercicio para elevar el nivel una vez que ya tenemos controlado el básico.
    Si buscamos inestabilidad, podemos hacer extensiones lumbares sobre fitball. Sería el mismo ejercicio que hemos descrito, pero apoyando la zona abdominal sobre un fitball. Así, tendremos un extra de inestabilidad y trabajaremos más los músculos estabilizadores.
    Si lo que buscamos es intensidad, tendremos que echar mano de una silla romana. No es más que la máquina que vemos en el gimnasio para hacer extensiones, donde tenemos los pies sujetos y la gravedad está en nuestra contra. Además de la gravedad, podemos coger una mancuerna o disco con peso, haciendo más intenso el ejercicio.

    Fuente: Vitonica

    miércoles, 26 de junio de 2013

    Los 10 ejercicios de abdominales y lumbares imprescindibles

    1x1.trans Los 10 ejercicios de abdominales y lumbares imprescindiblesCuando corres, los músculos lumbares y abdominales se encargan de sujetar el tronco durante el movimiento, así que fortalecer estos grupos musculares te hará progresar en tus entrenamientos.
    Los lumbares se hayan en la parte baja de la espalda, son los músculos opuestos a los abdominales y, junto a estos, se encargan de mantener el equilibrio y de fortalecer el torso. Si te das cuenta, la mayor parte de los movimientos tienen su origen en la sección media. Unos abdominales y lumbares fuertes te permitirán una mayor libertad de movimiento, una mayor potencia, una técnica más eficiente y un menor riesgo de lesión. No formes parte de ese gran porcentaje de corredores que sufre dolor de espalda: ¡fortalécete!

    ESTIRAMIENTOS

    - “La bola”: acostado sobre la espalda, dobla las rodillas, rodea tus piernas con ambas manos por las tibias y tira de las rodillas hacia los hombros. Cuanto más eleves los hombros del suelo, más estirarás la espalda.
    1x1.trans Los 10 ejercicios de abdominales y lumbares imprescindibles
    -“La cobra”: acostado sobre el abdomen, extiende ambos brazos por delante de la cabeza y apoya ambas manos sobre el suelo. Eleva lentamente el abdomen del suelo, realizando un arqueo abdominal.
    1x1.trans Los 10 ejercicios de abdominales y lumbares imprescindibles
    Los ejercicios de abdominales y lumbares pueden llegar a ser un estupendo complemento cuando entrenes técnica de carrera, te dejamos algunos ejercicios de fortalecimiento que consideramos imprescindibles:

    ABDOMINALES

    - Encogimiento invertido: de cúbito supino (boca arriba), con las rodillas dobladas a unos 30 centímetros de los glúteos y los pies planos encima del suelo, inclínate hacia el frente elevando las escápulas unos 10 centímetros y aprieta los oblicuos mediante el intento de agarre del pie derecho con la mano derecha. Realiza el mismo movimiento con el lado opuesto.
    1x1.trans Los 10 ejercicios de abdominales y lumbares imprescindibles
    - Torsión lateral con mancuerna: de pie, con las rodillas dobladas ligeramente y con los pies separados a la anchura de los hombros, sujeta una mancuerna en una mano y con la mano opuesta situada sobre la cadera haz que el peso tire de tu torso hacia un lado. Revierte el peso y la colocación de la mano para repetir con los otros oblicuos.
    1x1.trans Los 10 ejercicios de abdominales y lumbares imprescindibles
    - Encogimiento en polea baja: con las rodillas flexionadas inclínate hacia el frente y toma el agarre con los brazos formando un ángulo de 45º, contrae los músculos abdominales hasta que el torso forme un ángulo de 45º con respecto al suelo. Evita tirar de brazos a lo largo de todo el recorrido.
    1x1.trans Los 10 ejercicios de abdominales y lumbares imprescindibles
    - “La bicicleta”: con este ejercicio fortalecerás todo el músculo recto mayor del abdomen y los oblicuos. De cubito supino (boca arriba) y con las escapulas a 30-45 cm del suelo, lleva el codo derecho hacia el lado izquierdo y la rodilla izquierda hacia el tronco. Después, lleva el codo izquierdo hacia el lado derecho y la rodilla derecha hacia el tronco. Repítelo de forma cíclica.
    1x1.trans Los 10 ejercicios de abdominales y lumbares imprescindibles
    - “Crunch”: es el ejercicio más típico. Trabaja todo el músculo recto mayor del abdomen y existen varias alternativas: elevando las piernas en posición vertical, con las manos a un lado de tu cabeza; manteniendo las piernas en vertical, extendiendo los brazos de modo que tus dedos toquen los tobillos, apoyando los talones de los pies sobre un fitball o incluso con una mancuerna.
    1x1.trans Los 10 ejercicios de abdominales y lumbares imprescindibles

    LUMBARES

    - Encogimiento con piernas estiradas: acostado boca abajo (de cúbito prono), eleva el torso a unos 10 centímetros del suelo, con las manos situadas detrás de la cabeza o detrás de los glúteos y mediante una contracción isométrica de dos segundos. Vuelve al punto inicial y repite de entre 8 y 12 veces. Otra buena alternativa de trabajar los lumbares es con el ejercicio de ‘superman‘.
    1x1.trans Los 10 ejercicios de abdominales y lumbares imprescindibles
    - Extensión de espalda: de cúbito prono en una silla romana, con los tobillos sujetos al rodillo y con las caderas sobre el respaldo, cruza los brazos sobre el pecho e inclínate hacia el frente desde la cintura hasta el suelo. Eleva el torso hasta una posición más elevada que la paralela al suelo. No utilices la inercia y realiza los movimientos con lentitud y control. Para avanzados: manos detrás de la cabeza e incluso con peso adicional.
    1x1.trans Los 10 ejercicios de abdominales y lumbares imprescindibles
    - Arqueo: de cúbito supino (boca arriba) y con las rodillas flexionadas, coloca tus brazos en extensión a lo largo de tus caderas y apoyando las manos en el suelo. Sube poco a poco la cintura, extendiendo la espalda y de manera que se mantenga una horizontalidad (como si de un puente se tratase).
    1x1.trans Los 10 ejercicios de abdominales y lumbares imprescindibles

    CONSEJOS PARA UNA EJECUCIÓN ADECUADA

    • A veces, existe una obsesión con llegar a hacer un mínimo de abdominales, pero nunca debes sacrificar la técnica para conseguir unas repeticiones más, lo único que conseguirás será desequilibrarte o ayudarte de otros grupos musculares (músculos del cuello) y, por lo tanto, lesionarte.
    • No retengas jamás el aliento. Respira de forma rítmica, expulsando el aire durante el esfuerzo.
    • Evita los ejercicios contraindicados en los que la espada se arquee o se hiperextienda demasiado.
    • Las repeticiones deberán realizarse de forma lenta y controlada, los movimientos “de rebote” aprovechando la inercia también te provocarán lesiones.
    • Dependiendo de tu condición física y de tu objetivo, es aconsejable realizar entre 2 – 4 series de 10 – 20 repeticiones por ejercicio.
    • Si vas a dedicar una sesión de entrenamiento exclusivamente a los abdominales y lumbares, realiza un calentamiento  adecuado (movilidad articular, carrera lenta y suave y estiramientos) de unos 10 minutos de duración.
    • Lo ideal es entrenar los abdominales al finalizar la sesión de entrenamiento, puesto que los músculos y tendones ya estarán calientes y elásticos por el aumento de la temperatura corporal y por la disminución de la viscosidad muscular. Por otra parte, aunque los abdominales sean de los grupos musculares que menos tiempo tardan en recuperarse, es recomendable empezar fortaleciendo los abdominales inferiores ya que son los que antes se agotan.
    Fuente: Foroatletismo